Yo soy favorable a la repatriación de los casos: no sólo desde el punto de vista humano. Es una enfermedad que en Occidente es desconocida. En caso de que se desatase una auténtica pandemia mundial, seguramente no seriamos ajenos a ella; mejor tener personal preparado de primera mano a que nos pille en bragas como sería lo más probable. Eso desde el punto de vista docente y de investigación. Estoy de acuerdo en incrementar la ayuda a la cooperación (y no sólo ahora por esta situación, sino siempre) ya que el soporte en los hospitales de campaña suele ser oral.