No sé, yo es que tampoco lo estoy. No veo sentido traer a un hombre infectado de unos 80 años A MORIR y que probablemente tendría su patología base personal poniendo en riesgo la salud pública de un país. He hablado del tema con muchos amigos sanitarios, tanto médicos como enfermeros, y piensan igual, quizás lo veamos desde otra perspectiva.