He tenido que leer a @Cave y (oh, sorpresa) a @Kilgore para cerciorarme de que no vivo en un universo paralelo. Menos mal. Porque hay una serie de mantras que sobreviven, básicamente, porque en "el otro lado" no ha habido una oposición inteligente y argumentada. A saber:
A) Que el centralismo opresor de España es irrespirable, cuando hay Estados Federales mucho más centralistas o cuando los mismÃsimos escoceses independentistas soñarÃan con la mitad de competencias que Cataluña.
B) Que España es una realidad pluri-chochiguay y no una nación, o directamente una farsa poco menos que inventada por Franco, cuando realmente casi la totalidad de Estados europeos lo son en mayor grado y para ellos no se utiliza el mismo argumento. No me opongo a la consideración plurinacional de España, sólo pido coherencia.
C) Que los únicos reprimidos son los que tienen sentimientos y aspiraciones secesionistas, cuando en este paÃs salir a la calle con una bandera de España (sin que medie una celebración deportiva) es sinónimo de ser mega-hiper-tera-FACHA. Cosa que al revés no sucede.
D) Que la gente rechaza ciertos sÃmbolos "porque la extrema derecha se ha apropiado de ellos". Yo no soy muy patriótico, de modo que no me afecta demasiado, pero lo cierto es que nadie se puede aprovechar de algo a lo que tú renuncias. No veo que el catalanismo se considere propio de fascistas, aunque haya fachorros catalanistas que hacen uso y abuso de sÃmbolos identitarios.
De la misma forma, si yo saliese a la calle con la bandera asturiana, no sentirÃa que esa bandera está acaparada por la casta polÃtica incompetente, paguitera y corrupta que me gobierna. Si yo no uso ese sÃmbolo, es Mà responsabilidad. Por supuesto que comparto poco con la izquierda nacionalista asturiana pero no me considero menos asturiano que ellos ni me veo desplazado. En mi caso, no soy banderillero y punto. Esa es mi razón.
PD: Joder, menos mal que no me apetecÃa hablar.