El País está en una situación crediticia bastante delicada desde hace bastante tiempo, y hace ya una buena temporada que en el diario no manda la redacción, sino los jefes del Mal y el Capital, que ante las primeras brisitas de la Tormenta Podemita, mandan bien rápido al carajo al target del lector progresista y aúllan ¡¡¡QUE VIENEN LOS ROJOS!!!