A ver, que tengo una reputación que mantener...
De repente me interesa el cine albanés, fíjense ustedes qué inquietudes culturales las mías. Esta es la historia de Mehmet, un inmigrante ilegal en Londres que se introduce en las vidas y las camas de una serie de personajes haciendo gala de su encanto y oscura seducción (de traca el momento de cómo liga con un desconocido en el zoo). Lo que empieza como una peli de cine social a la Ken Loach, deriva en un híbrido de thriller y culebrón rocambolesco conforme descubrimos que Mehmet es más turbio de lo que parecía en un principio. Pero, ¿quién no se dejaría llevar a la perdición por este hombre? Yo me iría a la perdición haciendo palmas, si él me lo pide, que me pasé toda la película convulsionando el ojo como un Millán Salcedo cualquiera, cada vez que lo enfocaban. Y bueno, la peli no es lo que se dice buena, incluso tiene hechuras de TV movie, pero me gustó que fuera un poco políticamente incorrecta (Mehmet resulta más un homme fatale que el típico protagonista noble y sufrido de una cinta de cine social) y ambigua, dejando sin aclarar algunos detalles de la trama como la culpabilidad o inocencia de uno de los personajes en un delito terrible.