Es la nueva película de Xavier Legrand, que hace unos años tuvo cierta repercusión con el thriller doméstico "Custodia compartida". "El sucesor" se presentó el año pasado a concurso en San Sebastián y cuenta la historia de un modisto de éxito (Marc-André Gondrin, el prota de C.R.A.Z.Y.) que recibe la noticia de la muerte de su padre, del que llevaba años distanciado. Así que viaja a Quebec para poner en orden sus asuntos y porque teme haber heredado de su progenitor una condición cardíaca... pero no se imagina lo que en realidad ha heredado. La película es entretenida en todo momento y tiene una cierta ambigüedad y mala uva que se agradecen, pero algunas decisiones de guion te sacan fuera. Al protagonista lo retratan como un tipo egocéntrico y poco empático, probablemente no muy diferente de su padre en algunos aspectos, pero ni por esas entiendes que actúe de la forma en que lo hace ante determinadas situaciones (bueno, sí que lo entiendes, porque si reaccionara como haría una persona normal, la película se habría acabado a los 30 minutos).