Este finde hemos visto "The last showgirl", la película estrenada el año pasado y que ha supuesto el regreso de Pamela Anderson al epicentro cinematográfico.
Lo que más destaca de la película, sin duda, es la fotografía. Es completamente preciosa, con varias escenas de Pamela en la azotea de Las Vegas, con los trajes y tocados del show, y con una luz perfecta.
Creo que, de un modo u otro, todos conocemos a mujeres (y también a algún hombre, pero en menor medida) con perfiles similares al personaje de Shelley, que han tenido una época dorada de juventud y que después no tienen herramientas para afrontar la vida cuando dejan de ser visibles a ojos de la sociedad, del mundo laboral, de los hombres... Y creo que abre un debate muy interesante al respecto.
Por ponerle alguna pega, el doblaje al castellano es terriblemente malo.