
Pues me lo he pasado bomba. Es cine palomitero kitsch, colorista, épico, autoparódico, ridículo pero muy divertido. Le tengo bastante cariño a la peli del 87, por muy mala y barata que sea, pero tengo que reconocer que esta la supera en casi todos los aspectos. Quizá hay un exceso de comedia, aunque la mayoría de los gags me funcionaron, y también algún personaje desaprovechado (esa bruja malvada que no está a la altura de la de la peli de los ochenta, porque Meg Foster no hay más que una). Luego Galitzine es un acierto, tiene vis cómica como Adam y convence como héroe de acción en taparrabos cuando se transforma en He-Man; y Skeletor es un villano clásico muy resultón, con su risa maléfica que no falte. Mención aparte para la BSO, que es una cosa tan hortera y enfática que hay que escucharla para creerla.