Elanonimotranquilo
No acabo de estar de acuerdo con lo que dices. Para contextualizar, Curry Barker lleva mucho tiempo ya escribiendo y dirigiendo cortos para insta y tiktok donde lo que predomina es el cringe, la vergüenza ajena y la incomodidad. Un ejemplo es este. Siempre hay algo que no funciona, siempre hay algo inconcebible, o incontrolable, y los personajes están permanentemente lidiando con esa inadecuación. Ese es el mensaje de la peli. Todo lo demás es contexto. Y dice mucho de Barker que sea capaz de mantenerse en sus trece y mantener el tono a lo largo de la peli. Incluso cuando se le va la olla, es una idea de olla ambigua, en la que es difícil aceptar que todo sea así. No porque sea inverosímil o exagerado -que lo es- sino porque los personajes no acaban de entender nunca qué está ocurriendo.
Y eso la aleja de por ejemplo pelis de terror como It follows. It follows también habla de la angustia sexual y la culpabilidad, pero de una manera mucho más diáfana, y con los códigos del terror mucho más claros. Obsession es otra cosa. No es terror al uso pero tampoco comedia al uso. Qué lejos quedan los días en los que la angustia y la liberación sexual se trataban como en American Pie o en Sex Education. Había ahí una alegría, un juego, una angustia que eran positivas. En las obras de Barker todo es mucho más retorcido, pero por ambiguo. No llega a ser tan retorcido como David Lynch o Roman Polanski o Brian de Palma porque Barker no es capaz de profundizar tanto. Se queda en la superficie, pero es una superficie muy entretenida.