Vale la pena el inicio hasta antes de que empiecen a desfilar los jugadores, hay instalada una pantalla inmensa en el suelo del estadio que da bastante juego y luego ya el final con el encendido del pebetero, los portadores tienen cero glamur pero cuando se enciende sí que tiene su gracia, si no lo has visto aún. También fue curioso lo de las anillas, búscalo también.