Yo a Olympia Dukakis la descubrí cuando era pequeño en una película que aquí titularon, muy originalmente, "Posesión madlita", que hacía de madre desquiciada y posesiva. Había un momento en que se miraba al espejo y se quitaba la peluca y se quedaba calva y me impactó.
Desde entonces soy fans de ella.