Es que se me bajó... Estaba diseñado para ser mucho más tupé, que quedaba mucho más mejor...
Yo en general tampoco me quejo mucho, porque no tengo mucho por lo que quejarme, pero no sé, hay días que todo me parece una mierda y ese es uno de ellos.
En mi bipolaridad, los días que me siento el rey del mundo sólo quiero rodearme de palmeros que canten mis bondades, y en los que me siento el moho que crece sobre las heces de los gusanos, solo me reconforta el odio de mis haters, que saben incidir con precisión quirúrgica en los puntos que me sangran...