Dormir cuatro horas porque toda la espalda es un dolor.
Salir puntual de casa; que te pille el diluvio y tener que volver a cambiarte porque bermudas bien, pero las converse de polipiel del Springfield a la que se mojan huelen a choto y no es plan estar dando el cante toda la mañana en la ofi; llamar para avisar que llegas tarde; aprovechar la lluvia para pasar la escoba al balcón -en calzoncillos y flip flops- y ver que el vecino lleva todo el rato mirando. SU CARA. Parar de llover y tirar para la feina.
Voy llorando en un bus no importa la dirección. Que llegue mañana ya!