Alto, macizo y guapo. Murciano. Muy buen tío, mayor que yo así que conecto con él porque hablo de cosas de las que la gente de mi edad no habla (qué mala soy, porfavó). Un pelín hermético de más y a veces hay que darle carrete para que no se atasque, pero me da felicidad.
Y me cameló él aunque al principio yo estuve un poco pasota, y me encanta porque él insistió e insistió hasta que le abrí mi corasón de caramelo, suave por dentro macizo por fuera.