Además que es lo peor que puede pensar mi madre. Ella siempre se pone a recordar que ha corrido delante de los grises, y que en su juventud iba a muchos conciertos de Lluis Llach y Maria del Mar Bonet y ese rollo...pero ahora, las novias de sus hijos le gustan "de toda la vida". No lo reconocerá nunca, pero vaya, que lo sabemos.