^Cómo pesan esos condenados. También tener que llevarlos cargados para ahorrar espacio en la furgoneta ayuda, pero vamos, entre dos personas había que llevarlos.
También de humedades, debajo de la ventana del salón tenemos unas humedades feísimas de mi padre que riega las plantas del poyo desde el platillo de abajo y luego se desborda y se acaba desconchando la pintura y todo.
Y hasta aquí mi aportaçâo, buenos días mostris.