Aaamigo. Aún así yo me despierto ya siempre unos minutos antes de que suene la alarma.
El abrir los ojos, coger el móvil deseando que mi cuerpo se haya equivocado esta vez y falten dos horas aún para levantarme y ver la hora y hundirme en mi propia tristeza porque quedan 5 minutos mientras gruño y me meto en la ducha.