Os ha atendido mil veces seguro.
Nada demasiado escandaloso. Anécdotas con celebrities de segunda y tercera fila, con los dueños de todo el cotarro que están forrados y como absolutas regaderas, historias de personajazos varios que trabajaban ahí y de los más que conocidos sesgos del proceso de selección que todos los hombres que se incorporan a la plantilla son gays.
Y que mucho green organic no sé qué pero que la de plástico que usan es demencial.