Pues era la alternativa a comprar por internet cuando no habÃa internet. Te mandaban un catálogo precioso, de papel de testigo de jehová, con discos, camisetas, cacharros electrónicos... Y tú hacÃas el pedido y te lo mandaban a casa. La mayorÃa de discos que tengo, los compré ahà con la cuenta de mi tÃo.
Tal que asÃ:
Yo soe joven y lo conozco, pero por mi tÃo, claro.