Jajjaja, @pixe, que estoy currando, IMPACIENTE!!
Pues debe de ser un trauma infantil que tengo, xD. No, a ver. No es un rechazo tan exagerado. Pero no me siento identificado para nada. Y lo de mi jefe, es que lo usó en modo sarcástico dentro de una discusión en la que ponía en duda mi trabajo, y mira, me encendió.
Nadie me ha llamado Antonio en la vida, sólo anecdóticamente y oficialmente, así que no tiene sentido mantenerlo. Siempre he pensado que el nombre propio es una cosa muy personal sobre la que nadie debería decidir excepto uno mismo. El año pasado me enteré de que Toni estaba aceptado, y en ello estoy.