La primera vez que fui a Madrid me encantó. Además, mis anfitriones hicieron la estancia inolvidable. Lo peor fue a la vuelta. Autobús toda la noche, llegar a casa, decir "hola voy a dormir una hora" e irme a currar destrozadísimo. Cinco días sin parar y viernes y sábado de fiesta-resaca.
La segunda vez me llevé a una amiga para que viera lo que vi...
Las tres siguientes, de paso, en hoteles de Barajas... Una al volver de NYC. Solo en una de esas pude acercarme al centro para descubrir que ya no me gustaba...
Para este año nuevo tengo "objetivo Barcelona".
http://www.youtube.com/watch?v=UVfhcKQtycc