¿Y no pueden estar relacionadas?
La vida de una kinesóloga y masajista tántrica catalana que trabaja para la ANC descubre que tiene anti síndrome de Stendhal y se desmaya cada vez que sale a la calle en Barcelona y ve algodón orgánico y greñas independentistas. Tendrá que encerrarse en una masía en el campo y renunciar a hacer paellas en las batucadas los Domingos para poder vivir tranquila y no sufrir daños mayores, pero esto le ocasiona una depresión crónica y culpa directamente a España de su enfermedad, puesto que tiene que ponerse mechas y maquillarse con colores tierra para no desmayarse con su propio reflejo, y se odia a sí misma por parecer tan castellana.