Mira, desde el dragón cuántico, que tan pronto cae como una mosca de un disparo de un escorpión fuera de línea de visión, como te aniquila sienes y sienes de ballestas y te hace un genocidio que ni Polpot, Hitler y Stalin en sus mejores años...
Pasando por la compleja evolución de Dany y Cersei: Dany, portada de la página de la wikipedia de la histeria; Cersei, anunciado el perfume de Jinkx Monsoon.
La bochornosa e innecesaria aparición del calamar, Arya yendo a sitios, y como se te pueden derrumbar las torres gemelas sobre la crisma y seguir indemne.
Por un momento pensé que sería algo más digno... Danny ejecuta a Varys de forma desapasionada y hasta racional, no como alguién que, minutos después, justo cuando le sirven en bandeja el trono que lleva anhelando toda su vida, va a tener un brote psicótico y decidir que a la parrilla sabe mejor.
Y al bueno de Jon -¡Qué bueno es Jon!- que le parece guay ejecutar por traición a Janos Slynt o que su tío Ned ejecute a unos pobres diablos de la Guardía de la noche por huir de los muertos, de repente tiene reparos morales porque ejecutan al que estaba maquinando envenenar a su amada reina.
Vale lo de tirana instantanea, pero que no se vuelva de repente santurrona de nuevo y que al final aplique la pirolisis también al bueno de Jon, por favor. Eso, o un final Los Serrano de poniente, que todo sea un mal sueño de la vieja tata, provocado por una empanada de pichón en mal estado.
Todo menos Jon. ¿He dicho ya lo bueno que es Jon?