Para mi comer una polla tiene 0 implicacion emocional. Vamos, o cualquier otra práctica sexual. Para mi el sexo nunca ha sido ni emotivo ni íntimo. Le he dado yo ese carácter cuando estaba con alguien porque me apetecía y para evitar problemas (tampoco he tenido nunca una pareja tanto tiempo como para proponer abrirla, que no se si lo haria, creo que no, de primeras). Ademas, pese a lo que pueda parecer, no soy muy sexual. Si lo he tenido en casa no me apetece buscarlo fuera (me remito otra vez a lo de no haber estado nunca tanto tiempo en pareja como para saberlo).