Bueno llega el momento de la despedida después de estos dÃas de vuelta a casa por Navidad. No diré no lloréis, pues no todas las lágrimas son amargas. Simplemente agradeceros haberme hecho un poco más llevaderas estas vacaciones de bajona máxima.
Y que no tengo ni idea de cuando voy a volver la verdad. Puede que en una semana esté de vuelta o dentro de un año, pero bueno, hoy tengo claro que parto en la nave. No se el rumbo ni la dirección, solo se que me largo. Si algún dÃa hago ese viaje que quiero hacer os cuento la experiencia si merece la pena.
Y nada más, a más ver.
