Pues soy una Eva Harrington bastante fracasada, porque no se puede decir que haya pegado el pelotazo... En cambio amigos míos con unos comienzos sensiblemente losers con respecto a mí, a los que siempre he despreciado, han acabado dando la campaná. Frente a eso puedo maldecir su estampa, su puta buena suerte o mi puta mala suerte, o reconocer que se han movido mucho más y mejor que yo y por eso están donde están, y si es posible, que me sirva de acicate para ponerte yo mismo en movimiento.