Qué grande Gaga. Su aparición, además de estelar, añadió más significado a una actuación ya de por si cargada de mensaje. No fue la latinos vs. USA, fue una celebración de la música y la diversidad frente a la discriminación y el racismo.
Y es cierto, el baile latino no es lo suyo, pero se la veía tan disfrutona y tan guapa que el resto no importaba.
Ahora que aproveche que está hiperactiva y grabe el vídeo de Garden of Eden de una maldita vez.