Dazeto
claro, y es que mientras Madonna se define como una genia del márketing, para los madonniers deja de serlo, o directamente les molesta, cuando Madonna hace algo estratégico que no les gusta: ya sea Timberlake, Avicci, Sabrina o lo que sea. Y no ven que si ahora es Charli y Gaga, pues Charli y Gaga, y en cinco años será otra cosa. A Madonna le da igual porque la moda es la moda y el talento es el talento. Pero eso puede derribar algunas narrativas psicotrónicas de los madonnier, así que prefieren odiar de manera irracional.