Ayer estuve en el concierto de los Smashing para cortarme un poco las venas y ver como Billy Corgan se ha comido a sí mismo. Uno piensa que aún hay esperanza en este mundo cuando tocan "Tonight, tonight" y ves que al lado hay una chica con unos lagrimones cayéndole hasta la barbilla. Yo estuve ahí ahí también.. Pero luego tienes detrás al típico grupo de paletos dando por culo, hablando, gritando, contándose la vida, haciéndose fotos de espaldas al escenario, sudando de todo y de todos, y te llenas de rabia y de ganas de matar a lo Tarantino. Y acaba el concierto, empiezan a lanzar las púas al público, y luego las baquetas, una viene hacia nosotros y.. zas! se las llevan los tipejos estos. El mundo es injusto.