Bueno, pues visto un fragmento de la canción ganadora, al menos parece que ha ganado una propuesta bastante contemporánea, muy rollo K-pop y con elementos sonoros del propio país que la representa. Se podría decir que es puro Eurovisión del que siempre espera uno cuando ve el concurso. Por ese lado, bien.
En cuanto al eterno debate, cada cual tiene sus opiniones, evidentemente. No voy a criticar a quien lo vea por los motivos que sean, pero en mi caso, ha llegado un punto en el que, simplemente, no veo el sentido en seguir participando en un concurso manipulado. Y este año es un claro ejemplo más. Israel lleva tiempo llevando buenas propuestas, eso no lo voy a negar (bueno, no he visto ni escuchado la de los dos últimos años), pero es muy significativo que siempre se sitúe primera o segunda en las apuestas antes de conocer la canción que va a llevar, y que las votaciones se produzcan también con una lógica de control de daños para evitar que gane. Es que incluso se cambian las normas para amortiguar la manipulación del voto, reconociendo de antemano que esto se produce de manera sistemática.
En comparación con otros entornos competitivos (FIFA, jjoo y otros deportes) esto no es así, y para mí ahí radica la mayor diferencia.
Ellos están utilizando el concurso para proyectar una imagen, es una campaña de marketing que se potencia sobre todo desde la victoria de Netta. No es que no hubiera motivos para la protesta por el uso del programa para lavar su imagen desde mucho antes, pero supongo que ha llegado un punto en el que el vaso rebasa.
Las decisiones de la UER también han sido muy controvertidas, incluso para el colectivo LGTBIQ+ con el uso de las banderas.
Y bueno, todo esto no es algo de lo que yo me alegre, pero tampoco tengo ninguna capacidad para cambiarlo, así que sólo me queda el boycott como alternativa.