A ver, pues a mí me parece mal. Del tema de que no dejan entrar a prensa gráfica en la gira hablan en el podcast de esta semana y entiendo que para los fotoperiodistas es una putada y además, por mucho que la gente tenga un mar de iphones, se pierde la posibilidad de tener material gráfico de gran calidad que queda para la posteridad (como también se comentaban en el podcast). El artículo juega a que no es Rosalía, no obstante, aunque tiene toda la pinta y eso que El País concretamente la trata particularmente bien.
Vivimos una era en la que, por obra y gracia de las RRSS, todo personaje público quiere tener control absoluto de su imagen y promoción. Pero lo cierto es que la prensa también ha jugado a esto desde el principio. Por ejemplo, en la información política, nunca he entendido por qué publican los twits. Si un político quiere hacer declaraciones, que las haga al menos frente a un micro, no vía su community manager. Pero claro, es imposible no entrar en eso y que sean otros los que generen noticias. En el caso de la cultura lo veo diferente, ahí hay un punto de "fantasía" en el que las redes sí que aportan algo que no se puede cubrir sólo con ruedas de prensa y entrevistas al uso.