Una actuación impresionante, donde estaba todo pensado y requetepensado. Por pensar, incluso la diversidad de l@s cantantes que aparecen detrás de ella al comienzo del video. En la parte negativa, me sorprende que a estas alturas, se siga censurando algo tan inane como "fuck"; y en la positiva, que haya aparecido Björk: en términos de impacto creativo, ha sido un poco como si la reina de los 1990s le haya cedido el testigo a la reina de los 2020s. Y en cuanto al despliegue de personal, una orquesta, y chorrocientos cantantes/bailarines en escena, esto debe haber salido por un pico. Pero va a generar muchos titulares, y sobre todo, refuerza la posición de Rosalía: en 2026, nadie le tose ya.