A mí me dan morbo los metálicos. Mi hermano los llevaba transparentes y era relativo porque también se veía y se le ensuciaban más. Yo los llevé metálicos y cada mes que iba a que me los apretaran te proponían cambiarte los colores para que no te aburrieras, y podías elegir qué color poner a cada pieza. Algún més los llevé todos azules, y otro un color distinto para cada uno, pero me arrepentí mucho porque parecía que me había comido a Lucrecia