Ariana ha tenido experiencias muy traumáticas y problemas de salud mental, lo sabemos por los hechos y porque ella lo ha declarado en sus canciones y en alguna entrevista, incluso entre lágrimas. Creo que una vez más estamos juzgando a una mujer artista por el envoltorio, su actitud o su físico o sex appeal, y no por su obra. No es lo mismo una estrella del pop que una banda de indie rock random. Pedimos espectáculo, sensualidad, acrobacias. Y está bien, así es el show. Pero se están pasando tres pueblos con Ariana. Y no sé si tiene anorexia o no, es una preocupación legítima, pero me duele ver cosas así:
Nos está dando música increíble era tras era, sigue siendo una tía divertidísima pero que aunque fuera la más depresiva y amargada, su arte aún sería válido por sí mismo y seguramente muy interesante. Pero en vez de centrarse en eso la están diseccionando viva.