Johnny_Utah Ese comienzo en Turquía (o es Atenas?), buscando un polvo en Grindr como algo sumamente fácil y rutinario, no aporta al personaje pero sí a la película, porque contrasta con la escena en que Milo Quifes hace cruising a duras penas por las calles del Albaicín en 1932, o con ese Guitarrica que tiene que reprimir su deseo y sueña con ir al Madrid que le describe Penélope en 1937. Lo mismo aplica al hecho de que él pueda vivir en 2017 tranquilamente con su novio y no tenga que ocultarse delante de nadie.
Fíjate no me lo había traído a la trama de obra de teatro, pero sí. Danke. Yo lo miraba más hacia la trama de 2017 porque la relación con el novio entraba en un tramo bastante chungo ¿Juan Pablo?¿se llamaba así? o bien andaba un poco delulu por no comprender la manera en la que el otro lo evitaba o estaba como el papel de la esposa en "Network" que lo sabe todo y prefiere fingir que no sabe nada para tirar palante con la relación (Juan Pablo no es tonto, la ironía que le tira con lo de "historiador" es muy muy buena). ¿Es un espejo de la relación entre quienes ya sabemos? Al final de la peli se reconcilian, en la realidad, sabemos que la relación se acaba...
En lo demás coincido en casi todo lo que dices. Hay frases que, no es que sean metidas con calzador, pero que sabes que están ahí metidas como "statements" y se nota: La muy almodovariana "El corazón de un maricón..." o "el travestismo es la fantasía la posibilidad" [copyright Javier Ambrossi] ...incluso la frase final premonitoria "aún siguen acechándonos" [copyright Fedrico García Lorca] , que es un aviso a navegantes. Vamos, que si nos ponemos a buscar fallos, los encontramos, pero ¿de verdad somos tan escrupulosos con otras cintas [sobre todo de fuera] que son auténticas bostas de vaca? vamos a quitarnos un poco la autocrítica y disfrutemos del viaje, ea...
Lo de Glenn Close está entre lo anecdótico y "espera que estos cinco minutos son míos y os vais a enterar" (valoro muchísimo su español; es evidentemente Ian Gibson adaptado a una actriz). De Penélope se habla mucho de la escena del tanque, pero me gusta mucho más la previa, la de la habitación. Las menciones a Edmund De Bries (cartagenero de nacimiento, ciudadano del mundo en vida; en la época de la peli no puede precisarse si sigue vivo o muerto, no hay muchos datos) , ese desnudarse de corazón ante un desconocido, o cuando agarra el pasamanos de la escalera que parece una cosa decadente y bella entre Fellini y Fassbinder muy chula. Y eso último lo ha puesto ella fijo, es de su cosecha ese aplomo. Mucho todavía tiene que hablarse de la sicalipsis y de la "ola verde" que hubo antes de la guerra. Mucho París y mucho Berlín, pero nosotros también tenemos algo que decir...
Guitarrica hace muy buen trabajo, pero juega con ventaja: su papel es el de un crío al que la vida le supera. Esa mirada entre bovina y fascinada o te la hace o un newbie o una bestia de la interpretación. Su contraparte tiene método y ese contraste, cuentan los (ex)Javis, lo buscaban.
Hombre, lo que dices de "no tener que ocultarlo ante nadie" es muy relativo. Su viudo cuenta que se plantaron en el pueblo como primos y así evitaron las murmuraciones. Esta mañana al pensar en esa historia me dije "De ahí la investigación en la Fundación 26 de diciembre". Mi parte gandula del cerebro pensó "pues podrían haberse casado y ahorrado la ingeniería en la venta/cesión de la casa al viudo" No es tan fácil. Algunos pueblos siguen siendo cerrados de mollera. Algunos maricones también. Y hay algunos que ni quieren hablar del matrimonio igualitario. Que incluso para asegurar derechos a su cónyuge superstite se montan unas historias que ni Almodóvar (también era una manera artera de que la hija, que no podía ni ver a Sebastián, aceptara dinero suyo). Entonces ahí me planté y me dije que no tengo derecho a juzgar a nadie eso. Esa historia me parece verosímil simplemente porque la bola sigue en ellos y, mejor o peor, lo ocultaron. Si no, el momento revelación no habría sido tan shocking para el personaje de Lola Dueñas (qué coño, para todos). Piensa por ejemplo que la hija de Vicente en "Maspalomas" sí conocía la situación de su padre (sólo necesitaba aceptar la realidad, dejar que el padre abriera sus sentimientos) o la hija en "Fairyland" que necesita una charla ya adolescente con su padre para poder comprender la historia. Con los hijos, si no se cuentan bien las cosas cuando son críos, estas historias se convierten en un ataque a la línea de flotación de su identidad "¿Entonces, qué sentido tiene que yo esté en este mundo?¿Me quieren? Si se querían ¿Por qué abandonaron la familia?¿me abandonaron?", eso posiblemente es lo que hace que el personaje de Lola Dueñas no se quiera lo suficiente para tener una vida... hija, una vida... no la mierda que tiene. Al final ya ves como acaba, durmiendo como un bebé. Se reconcilia con la vida.
Al pase que fui sucedió como en Cannes, o como estáis contando. La primera mitad llevadera, pero hay un punto en el que te quedas atrapado con las tramas (yo creo que es cuando empiezas a ver nexos de conexión) y ya sigues con ella hasta el final. Mucho moqueo y al final llantera (sobre todo las espectadoras Z). Yo, que soy una vieja zorra sin sentimientos asistía a la situación de la guardería de Zs llorando en plan "¿de verdad os vais a poner así, aquí, ahora?" La peli te atrapa.
En cuanto al tema queer, es un poco el cruce entre Brokeback Mountain y la tesis de la lesbiana muerta. ¿Por qué tienen que morir? Quiero decir no critico la peli en sí (aquí tiene que morir gente por la trama, obvio). Valoro que los Javis critiquen Brokeback en el sentido de "¿Por qué para que el mainstream acepte una historia de amor gay tienen que interpretarla actores hetero?" Que viene a ser la traslación de ¿Por qué cojones dais a un cis el papel de una/un/une trans? (mi respuesta es bastante envenenada), pero inciden en la regla de la lesbiana muerta en productos audiovisuales: vivir plenamente tu sexualidad tiene un precio, a veces tu vida. Y es verdad, hubo (y sigue habiendo países con leyes homófobas y circunstancias, recordad a Samuel, que esto sigue) un tiempo muy peligroso, pero desde el audiovisual se ha ceñido a un código en el que "the gay is not gay", vamos que nos vendían una disforia, infelicidad y soledad que ni la marquesina del metro de chueca en navidades. Creo que lo superamos con el cine queer de los 90s, pero aún quedan rescoldos. Y yo creo que está muy bien que la trama de 2017 acabe bien, con una pareja consolidada que se apoya. Coño, que no estamos tan mal, de verdad (tampoco tan bien), pero como decían los PSB "Happiness is an option" y es posible, realizable desde este lado de la acera.
Saludos.