Ya no tengo gato. Era del vecino que se le escapó. Safo llora en un rincón.
Por cierto, esta tarde mi hermana ha hecho un comentario, mientras merendaba. Hablándole a mi perra Emilia:
- Mira como come la tita bollos - sonrisa maléfica - mira, bollos, eh? Como le gustan los bollos, ¿a que si Emi?
Me ha salido un facepalm.