Ya están las modernas petulantes nacidas al ritmo de Björk diciendo qué es una mierda y qué no.
Le pese a quien le pese, The Corrs tuvo dos primeros discos muy buenos, luego se hizo más comercial y quizás no tan de mi gusto, pero nadie puede negar que presentaron un sonido novedoso para su tiempo y que, en directo, son incontestables.
Sharon, tras un primer disco horrible, sobreproducido y queriendo ser comercial, ha mandado a paseo a toda esa manera de hacer música y se ha ido a la música orgánica y pura y dura que empezó haciendo con The Corrs. Y de manera muy elegante, oigan.