La fauna de los antros-karaoke suele ser muy peculiar.
Tipo 1: Señor de más de 50, con cierta afición al alcoholismo, divorciado, que se cree que canta bien y tiene voz híbrida entre Armando Manzanero y Julio Iglesias.
Tipo 2: Chicas en despedida de soltera, indumentariadas con flores y corona de nabos, entre las que siempre se encuentra una Davinia OT3 que lo hace muy bien y recibe el (imprescindible) "Tú Si Que Vales" unánime de todo el auditorio.
Tipo 3: Una pareja hetero, en la que uno de los dos canta medio-bien en la ducha y cuando llega allí, no se oye, no acaba de pillar el tono y comete más de un desafine.
Tipo 4: Trío de amiwitos, uno con ello con más pluma de lo normal, que elije éxitos de Mecano o Alaska y realiza coreografía para deleite del personal.
Tipo 5: Señoras casi jubiladas que han enterrado al marido o lo han dejado en casa y, después de jugarse el sueldo en El Bingo, cruzan la calle, al pub de enfrente, para homenajear a Karina, Mari Trini, Mocedades, Rocía Dúrcal y/o Las Grecas.
Tipo 6: El portero o el/la de la barra. Un Frank-Sinatra-Sabina oculto o una Rocía-Jurado-Streissand , cuyas voces harían volverse en consenso a los cuatro coaches de La Voz.