El camino de los gays es así de espontaneo todo el rato. No hay un momento exclusivo de locura o de sentirse oprimido. Siempre puedes sentirte oprimido y siempre puedes volverte loca:
"Llevo tres semanas de relación y siento claustrofobia"
"¿No te lo dije? Sí, desde que estamos juntos practico chemsex con desconocidos pero no tiene nada que ver contigo, tranqui"
"Por qué me chillas así si solo te dije que me voy a vivir a Georgia para toda la vida y me sabe mal que no estés entre mis planes"