- Madrugar por madrugar.
Y no. No es una canción de fangoria. Es una oda a la inutilidad de algún ser humano y una jodienda, después de esta cálida noche de sueño irreconciliable.
Pero da igual, si no lo hubiera hecho el despertador del móvil (+ el despertador clásico), ya se hubiera encargado aquel simpático señor, simpatizante de las obras eternas.
Pues bien. Madrugado, desayunado y harto de darle al F5. ¡incompetentes!
(carita de rudo enojado ante este último párrafo que solo entiendo yo)
Ojalá este tsunami de calor se vaya ya o me veo buscando el polo Sur, que también existe, en breve.