Los abrazos tiene muchos fallos. Muchos. Pero tiene a Pe que no va tan perdida como de costumbre; tiene esa maravillosa escena del lip-sync de Lola Dueñas; tiene a José Luis Gómez, que como villano funciona INFINITAMENTE MEJOR que Antonio Banderas; tiene esa escena final con Lluís Homar palpando la imagen del rostro de Pe (ya dije alguna vez que me parece muy Kieslowski)...
La mala educación tiene solo a Javier Cámara. El resto es para tirarlo entero a la basura.
Y La piel que habito es que no tiene ni por donde cogerla.