Autorreferenciandome, veo que el 20 de febrero comenté que, a pesar de haber disfrutado la escucha del disco, ninguna canción había calado en mí como para recordarla. Pues bien, lo retiro completamente. A lo largo de la semana pasada, reescuché AMA y me parece un discazo precioso, con unas melodías increíbles y una producción espectacular.
Dicho esto, el sábado asistí al concierto que dio en el Santuari de la Consolació, en Sant Joan, un espacio muy bonito con un entorno campestre. Para la ocasión se había montado un escenario con una pantalla de LED del fondo y una iluminación muy cuidada.
Ella, acompañada de tres bailarinas y un DJ/mezlcador que iba tirando las bases y añadiendo algún efecto extra a las canciones fueron más que suficientes para reproducir AMA al completo, cantar algún tema inedito, y rescatar 3 canciones de su época musical con Marcel Bagès (cómo debió de ser aquella ruptura como para que ni tan solo fuese nombrado o como para sentirse casi incómoda cantando esos 3 temas anteriores?).
A diferencia del concierto del día anterior en el Matadero de Madrid, en esta ocasión, era de sentado. Así que supuso un formato opuesto al de día anterior, donde el sonido era precioso y se podía apreciar cada matiz de su voz, con un público en completo silencio, atento a cada nota.
En mi mente, había imaginado que el título de AMA era el imperativo del verbo amar, o incluso, había pensado en alguna referencia a la maternidad, ya que así se dice "madre" en euskera. Pero entre canción y canción, explicó que el título del disco se debía al hecho de sentirse dueña de su vida y de su trayectoria artística y profesional, como si de alguna manera, antes no lo hubiera sido (o no, del todo).
Casi al final del concierto, y antes de cantar DILO, contó una historia familiar. Su prima falleció a los 13 años a consecuencia del SIDA, que había contraído en el embarazo, dado que su tía también lo tenía. Esto fue tabú en su familia durante muchos años y no se hablaba del tema. En su mente, tenía presenta un verso de Safo (Lo que no se dice, se llora) y que de alguna manera, quería incluir en el disco. Un día, tras un concierto en Vigo, una mujer se presentó explicando que había sido amiga de su tía, también fallecida. La amiga de su tía se llamaba Safo y le regaló una caja de cartas que se había escrito con su tía durante los años 80. Ahí supo que esos versos de Safo debían estar en el disco.
Sin duda, quien tenga la oportunidad de verla en directo, creo que no debería perderse su directo. Totalmente recomendable.