El artículo es una mierda como un templo. Lo de que una actitud positiva puede influir en la recuperación no lo mencionan, es de ser neoliberal.
Y que Pablo Raez ha podido servir de ejemplo a otros muchos para afrontar la enfermedad de otra forma tampoco lo comenta.
Está claro que este chico sabía donde se metía cuando empezó a venderse como un producto. El típico chico guapo y buenorro con una vida saludable y una novia igual de guapa que está a su lado en todo momento por muy duro que sea. Y además, este chico no pide médula directamente para él, su mensaje es altruista y esto llama más aún la atención si cabe. Siempre con una sonrisa y sus ganas de luchar.
¿Que si hubiera intentado hacer la misma campaña un chico gordito, feo o con mucho menos carisma no hubiera tenido tanto impacto?
Pues creo que en eso estamos todos de acuerdo. Aquí no se vende solo la desgracia de una enfermedad superada y que vuelve al tiempo y te mata, se vende que le ha tocado a alguien al que te apetece admirar por el motivo que sea y por eso te da más pena. Y con esto, aunque sea hipócrita, tal vez consigues que el chico feo que pasa sin pena ni gloria su enfermedad rodeado de los suyos pueda acceder a un transplante de médula porque han aumentado una barbaridad las donaciones.