Además, qué coño. A mí me ha saturado ya todo el espectáculo mediático que ha surgido con su muerte. Personas que la habrían visto una vez en su vida diciendo que era de "personalidad arrolladora", "luchadora", "encantadora" y un largo etcétera.
Y ahora su familia más cercana se va a tener que callar y no hacer lo que les salga del toto porque no está a la altura de la escala de tristeza que han establecido el resto de buitres. Ellos son los que pueden o no hacer un teatro de su muerte y fingir ser una familia súper feliz, no los demás.