A lo largo de esta tarde han llamado tres veces TRES a mi timbre para traer pizzas que yo no había pedido (porque estoy serio por la operación trikini / templo). Me han entrado ganas de MATAR imaginando esas pizzas tan cerca y yo mientras masticando una ramita de apio. Por un momento he pensado que era una broma pesada de mi ex, que es muy de hacerme estas cosas si sabe que estoy a dieta, pero ha sido cosa de los vecinos de rellano, que son tan lerdos que no saben ni su propia dirección.