Yo escuchaba un par de podcast semanales. En uno de ellos había un tipo con cero capacidad comunicativa y voz irritante que me desquiciaba. Era como el hijo secreto de Gordon Cole y Lucy. Pero quitando a ese energúmeno, escuchar teorías era mi pasatiempo favorito entre lunes y lunes. Con mis amigos tenía también varias teorías sobre el posible final, que luego ya tal, el verdadero final nos dejó con el culo torcido a todos.