Se obsesionó demasiado con la ruptura de esa relación y cuando bebía se ponía peor. Se encontraron un día de noche en una discoteca, discutieron y le dio una patada. Se piró y se empezó a cagar encima. Ningún taxista lo quería llevar cagado a su chalé a varios kms del centro, así que tuvo que entrar de nuevo en la discoteca a ver si alguien le dejaba unos pantalones.