Yo creo que es un compendio de varias circunstancias.
Por una parte, pienso que el problema es que la izquierda se fragmenta constantemente. La campaña, a nivel nacional, ha sido terrible. La batalla PSOE-UP-Yolanda Díaz no ha hecho más que mostrar todas las debilidades de la coalición, mientras el PP y Vox no han hecho nada más que sacar las pipas y ver el espectáculo bochornoso y lamentable que se ha dado. Y sin hacer apenas nada, se han llevado esto de calle.
Además de esto, los medios de comunicación, aunque sea para criticar, llevan meses hablando del PP de Ayuso y de la ultraderecha, dándoles horas y horas de contenido televisivo.
Y por otro, esto llega a tal punto, que en mi pueblo, en las municipales, el candidato de la ultraderecha es un completo desconocido para la gente y no ha hecho ni un solo acto de campaña (ni siquiera han colgado carteles) y aún así ha sacado un regidor. El efecto contagio de lo que ocurre en Madrid/Gobierno Central es un drama para partidos locales a nivel municipal.