El primer cassette que recuerdo en mi casa es uno rosa de Isabel Pantoja, otro blanco y verde de Bertín Osborne, otro más de Ana Reverte y dos más de música popular portuguesa.
Después ya llegó la fiebre Camela y compramos 3 cintas en un puesto de una feria de un pueblo de Barcelona, una para nosotros, la cual quemé, y otras dos para mis primos.