_chema_ No le veo en la comparación. Me resulta casi insultante para la maricapillas vistevírgenes.
Una vez tuve un novio exmonje. Me llevó una vez de visita a su antigua orden. "Entre tinieblas" se quedaba corta: a ver, no era la orden de los vicios, pero las tiranteces, las miradas solapadas y los conflictos se sucedían sin parar. El abad del monasterio estaba para coger un camino, el pobre (lo veía con una cara de suplicio en plan "menudas me han tocado en suerte"). Al abad le encantaba coleccionar imágenes: en el refrectorio, en el jardín, en mitad de un pasillo, y su interés era medio artístico, medio coleccionista (muy fans, así, en plural) . Pues ahí estaba el monje que tomaba a las imágenes como Nancys: las vestía, las cambiaba de ropa, las volvía a cambiar, así sin parar (el abad se contenía de pegarle un grito, pero yo no habría tenido tanta paciencia). Y, como no lo he soportado el tiempo suficiente como para intentar asesinarlo, el maricapillitas me caía entrañable, con todo. Pero dame tiempo y un destornillador...
Si es que hasta llamar petarda a Vaquerizo es insultar a las petardas ¿qué nos han hecho las pobres?